Leonard Bernstein
A Julia de Burgos
Ya las gentes murmuran que yo soy tu enemiga
Porque dicen que en verso doy al mundo mi yo
Mienten, Julia de Burgos. Mienten, Julia de burgos
La que se alza en mis versos no es tu voz: es mi voz
Porque tú eres ropaje y la esencia soy yo; y el más
Profundo abismo se tiende entre las dos
Tú eres fria muñeca de mentira social
Y yo, viril destello de la humana verdad
Tú, miel de cortesana hipocresías; yo no;
Que en todos mis poemas desnudo el corazón
Tú eres como tu mundo, egoísta;
Yo no; que en todo me lo juego a ser lo que soy yo
Tú eres sólo la grave señora señorona; yo no
Yo soy la vida, la fuerza, la mujer
Tú eres de tu marido, de tu amo; yo no;
Yo de nadie, o de todos, porque a todos, a
Todos en mi limpio sentir y en mi pensar me doy
Tú te rizas el pelo y te pintas; yo no;
A mí me riza el viento, a mí me pinta el sol
Tú eres dama casera, resignada, sumisa
Atada a los prejuicios de los hombres; yo no;
Que yo soy Rocinante corriendo desbocado
Olfateando horizontes de justicia de Dios
Tú en ti misma no mandas;
A ti todos te mandan; en ti mandan tu esposo, tus
Padres, tus parientes, el cura, el modista
El teatro, el casino, el auto
Las alhajas, el banquete, el champán, el cielo
Y el infierno, y el que dirán social
En mí no, que en mí manda mi solo corazón
Mi solo pensamiento; quien manda en mí soy yo
Tú, flor de aristocracia; y yo, la flor del pueblo
Tú en ti lo tienes todo y a todos se
Lo debes, mientras que yo, mi nada a nadie se la debo
Tú, clavada al estático dividendo ancestral
Y yo, un uno en la cifra del divisor
Social somos el duelo a muerte que se acerca fatal
Cuando las multitudes corran alborotadas
Dejando atrás cenizas de injusticias
Quemadas, y cuando con la tea de las siete virtudes
Tras los siete pecados, corran las multitudes
Contra ti, y contra todo lo injusto
Y lo inhumano, yo iré en medio de
Ellas con la tea en la mano